Un intervalo es consonante cuando los sonidos que lo forman se perciben como estables y agradables al oído; es disonante cuando generan tensión que pide resolución. Esta clasificación es fundamental en armonía y aparece en las pruebas de acceso a las enseñanzas profesionales de música. Para un repaso de los conceptos básicos, véase la guía sobre intervalos musicales.
Tabla completa: clasificación de todos los intervalos
| Intervalo | Semitonos | Clasificación |
|---|---|---|
| Unísono justo | 0 | Consonante perfecto |
| 2ª menor | 1 | Disonante absoluto |
| 2ª mayor | 2 | Disonante absoluto |
| 3ª menor | 3 | Consonante imperfecto |
| 3ª mayor | 4 | Consonante imperfecto |
| 4ª justa | 5 | Consonante perfecto |
| Tritono (4ª aum. / 5ª dis.) | 6 | Semiconsonante |
| 5ª justa | 7 | Consonante perfecto |
| 6ª menor | 8 | Consonante imperfecto |
| 6ª mayor | 9 | Consonante imperfecto |
| 7ª menor | 10 | Disonante absoluto |
| 7ª mayor | 11 | Disonante absoluto |
| Octava (8ª justa) | 12 | Consonante perfecto |
Consonancias
Consonancias perfectas
Son los intervalos con mayor estabilidad: el unísono, la 4ª justa, la 5ª justa y la 8ª justa. Se llaman perfectos porque su inversión también es un intervalo justo (4ª ↔ 5ª, unísono ↔ octava) y porque aparecen con gran prominencia en la serie armónica natural. En el contrapunto clásico los intervalos perfectos no necesitan preparación ni resolución: son puntos de reposo.
Una excepción práctica: la 4ª justa puede tratarse como disonancia cuando aparece entre el bajo y una voz superior, en cuyo caso exige resolución hacia la 3ª.
Consonancias imperfectas
Son las 3ª mayor, 3ª menor, 6ª mayor y 6ª menor. Suenan agradables y estables, pero con más "color" que los perfectos. Su inversión cambia de calidad (mayor ↔ menor), y en el contrapunto son los intervalos más usados para crear armonías cálidas. Las consonancias imperfectas son la base de los acordes tríada.
Semiconsonante: el tritono
La 4ª aumentada y la 5ª disminuida son el mismo intervalo (6 semitonos) escrito de dos formas distintas: el tritono. Divide la octava exactamente por la mitad y tiene una tensión máxima que siempre pide resolución. Recibe el nombre medieval de diabolus in musica ("el diablo en la música") por su inestabilidad.
Se llama semiconsonante —o disonante condicional— porque al enarmonizar una de sus notas puede convertirse en una consonancia. Por ejemplo, Fa♯–Do se puede leer como Sol♭–Do, que es una 4ª justa.
Disonancias
Disonancias absolutas
Son las 2ª mayor, 2ª menor, 7ª mayor y 7ª menor. Producen tensión que exige resolución, independientemente del contexto. En el contrapunto clásico las disonancias deben llegarse por grado conjunto y resolverse de la misma manera. Lejos de ser "malas", son el motor que da movimiento a la música tonal: la séptima de dominante (V7) incluye una 7ª menor y un tritono, y su resolución hacia la tónica es la cadencia más potente de la tonalidad.
Disonancias condicionales
Son aquellas que, al enarmonizar una de sus notas, pasan a ser consonantes. El tritono es el ejemplo canónico: Fa♯–Do (5ª disminuida = disonante) se convierte en Sol♭–Do (4ª justa = consonante perfecta) al leer Fa♯ como Sol♭. Este mecanismo es la base de las modulaciones enarmónicas del Romanticismo.
Ejercicios
Para practicar: ejercicios de intervalos consonantes y disonantes.