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Teoría Musical

Las notas de la marimba

La marimba es la voz cálida de la percusión de láminas: madera ancha, resonadores largos y un sonido redondo que dura. Frente al golpe seco del xilófono, aquí la nota se sostiene y canta.

Y trae una ventaja para quien lee: la marimba suena exactamente donde está escrita. No transpone. Lo que hay en el papel es lo que sale del instrumento.

Cada nota, en su lámina

Elige una nota y escúchala. Las láminas están dispuestas como el teclado del piano, así que quien lee piano ya sabe orientarse aquí.

Sonido generado con MuseScore. Las láminas del diagrama están en el mismo orden que las del instrumento: las naturales abajo y las alteradas arriba, agrupadas de dos en dos y de tres en tres. El diagrama dibuja la marimba de cinco octavas: en los modelos menores, las notas más graves no existen.

Cuántas octavas tiene una marimba

No hay una sola marimba: el tamaño cambia según el modelo, y con él la nota más grave. En las marimbas de concierto el extremo agudo es siempre el mismo, el Do₇; lo que crece de un modelo a otro es el registro grave, que es también lo que dispara el precio y el tamaño del mueble.

Tamaño Rango Dónde se ve
4 octavasDo₃–Do₇Estudio y conservatorio
4,3 octavasLa₂–Do₇El tamaño más extendido
4,5 octavasFa₂–Do₇Repertorio moderno
5 octavasDo₂–Do₇Solista y obras exigentes

Los decimales de esos nombres no son octavas partidas: indican cuánto pasa de cuatro. Una marimba de 4,3 octavas baja una tercera menor por debajo del Do₃ de la de cuatro, hasta el La₂, y una de 4,5 llega hasta el Fa₂.

Esto importa al elegir repertorio: una pieza escrita para marimba de cinco octavas no se puede tocar entera en una de cuatro. Las notas graves sencillamente no existen en el instrumento, y subirlas de octava cambia la obra.

Se escribe en dos claves, como el piano

Con cinco octavas de registro, un solo pentagrama no basta. La marimba se escribe habitualmente en dos pentagramas, con clave de sol arriba y clave de fa abajo, exactamente igual que la música de piano. En orquesta o banda, donde la parte no suele bajar tanto, basta con la clave de sol.

Cuatro baquetas, no dos

La marimba es el instrumento de láminas donde la técnica de cuatro baquetas —dos en cada mano— es lo normal y no la excepción. Permite tocar acordes y llevar melodía y acompañamiento a la vez, algo impensable con dos.

Las dos formas de sujetarlas que se enseñan hoy son el agarre Stevens, que apenas cruza las baquetas y da mucha independencia, y el agarre Burton, que las cruza y viene del vibráfono de jazz. Ninguna es «la buena»: dependen del repertorio y de la escuela.

En cuanto a la cabeza, la marimba pide baquetas blandas de hilo, y cuanto más grave es la zona, más blanda conviene: una baqueta dura en el registro grave suena a golpe de madera y se come el fundamento del sonido.

Los resonadores y el color del sonido

Lo que distingue a la marimba del xilófono no es solo la madera: son los resonadores. Bajo cada lámina cuelga un tubo afinado a esa nota, y en la marimba son mucho más largos y anchos, hasta el punto de que en el registro grave se doblan en U para que quepan sin levantar el instrumento por encima del intérprete.

Ese volumen de aire es el que da el sonido redondo y profundo del instrumento. La lámina, por su parte, va rebajada por debajo en un arco: ese vaciado afina la lámina y, en una marimba de concierto, se ajusta de modo que los primeros parciales queden en proporciones armónicas con la fundamental, lo que hace que la nota se oiga limpia y no como un golpe de madera.

De dónde viene

Su origen se discute: la explicación más extendida la hace llegar a América desde África, y en Guatemala existe además una tradición que le atribuye raíces propias. Lo que no se discute es dónde arraigó: es instrumento nacional de Guatemala y símbolo del sur de México. El salto decisivo es la marimba cromática de doble teclado, desarrollada en Chiapas a finales del siglo XIX, que añade la fila de alteradas y convierte un instrumento diatónico en uno capaz de tocar cualquier música.

La marimba de concierto que hay hoy en los conservatorios es la descendiente de aquella, con resonadores metálicos y láminas de palisandro seleccionadas, y su repertorio como instrumento solista es en su mayor parte del siglo XX y XXI: es, con diferencia, el instrumento de láminas con más obras escritas para él.

Cómo suena en el conjunto

En la orquesta y en la banda, la marimba aporta lo que ningún otro instrumento de percusión afinada da: cuerpo en el registro grave sin perder la definición del golpe. Sostiene armonías con trémolo, dobla los bajos y funciona como un puente entre la percusión y la sección de maderas.

Como solista es otra cosa: con cuatro baquetas puede tocar melodía, bajo y acompañamiento a la vez, y ahí es donde se ve por qué es el instrumento que más ha crecido en repertorio de toda la familia.

Tres cosas que conviene saber al escribirle

  • Comprueba el tamaño. Antes de escribir por debajo del Do₃, asegúrate de que el instrumento que va a tocar la obra llega ahí.
  • Para sostener, trémolo. La marimba dura más que el xilófono, pero tampoco mantiene una nota larga: lo que sostiene es el trémolo.
  • El grave necesita aire. En el registro más grave el sonido tarda en formarse; los pasajes muy rápidos ahí abajo se emborronan.

Preguntas Frecuentes

¿La marimba transpone?
No. La marimba suena exactamente donde está escrita: la lámina de Do₄ da un Do₄. En eso se diferencia del xilófono, que suena una octava más agudo, y del glockenspiel, que suena dos.
¿Cuántas octavas tiene una marimba?
Depende del modelo: 4 octavas (Do₃–Do₇), 4,3 octavas (La₂–Do₇, el tamaño más extendido), 4,5 octavas (Fa₂–Do₇) y 5 octavas (Do₂–Do₇). Todas llegan arriba al Do₇; lo que cambia es cuánto bajan.
¿En qué clave se escribe la marimba?
Habitualmente en dos pentagramas, con clave de sol arriba y clave de fa abajo, igual que la música de piano, porque su registro no cabe en un solo pentagrama. En partes de orquesta o banda que no bajan tanto suele bastar la clave de sol.
¿Por qué se tocan cuatro baquetas en la marimba?
Porque permiten tocar acordes y llevar melodía y acompañamiento a la vez. Los dos agarres que se enseñan hoy son el Stevens y el Burton; ninguno es mejor, dependen del repertorio y de la escuela.