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Teoría Musical

Las notas del contrabajo

El contrabajo es el gigante grave de la cuerda frotada: el instrumento más grande y más grave de la familia, tan alto que se toca de pie o en un taburete alto, apoyado en una pica. Comparte con el violonchelo la postura vertical y la ausencia de trastes, pero tiene dos rasgos que lo hacen único en toda la familia: se afina por cuartas (no por quintas) y es transpositor —suena una octava más grave de lo que se escribe—. Aquí tienes sus notas, cómo se afina, dónde cae cada una y un diagrama interactivo con sonido real.

Un contrabajo de frente y de perfil, con la pica saliendo por abajo
Un contrabajo, de frente y de perfil. Foto de AndrewKepert, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.
El contrabajo de un vistazo
FamiliaCuerda frotada (arco) — el más grave
Cuerdas al aireMi · La · Re · Sol (afinadas por cuartas justas)
AfinaciónTranspositor: suena una 8.ª más grave de lo escrito
Notas realesMi₁ · La₁ · Re₂ · Sol₂ (lo que de verdad suena)
TesituraDesde Mi₁ (unos 41 Hz) hacia arriba
Cómo se sostieneEn vertical, de pie o sentado en un taburete alto, apoyado en una pica
ClaveFa en 4.ª (escrita una 8.ª por encima del sonido real)

Las cuatro cuerdas: Mi, La, Re, Sol

El contrabajo tiene cuatro cuerdas, y aquí está su primera gran diferencia con el resto de la familia. El violín, la viola y el chelo se afinan por quintas; el contrabajo, por cuartas: Mi → La → Re → Sol, cada salto una cuarta justa.

CuerdaNota escritaSuena (real)Frecuencia real
4.ª (la más gruesa)Mi₂Mi₁41,2 Hz
3.ªLa₂La₁55 Hz
2.ªRe₃Re₂73,4 Hz
1.ª (la más fina)Sol₃Sol₂98 Hz

Ese Mi₁ (unos 41 Hz) es de las notas más graves de toda la orquesta. Para afinar se suele partir de las cuerdas al aire y ajustarlas por cuartas; puedes comprobarlo con el afinador para contrabajo.

Por qué se afina por cuartas (y no por quintas)

Es una cuestión de tamaño. En un violín, la mano abarca con comodidad la distancia de una quinta en cada cuerda. En un contrabajo, esa misma quinta son muchos centímetros: sería imposible pisarla sin descolocar la mano. Afinándolo por cuartas, las cuerdas quedan más cerca en altura y las distancias que debe cubrir la mano son manejables. Es el mismo motivo por el que el contrabajo se emparenta, en su forma de afinar y de pensar el mástil, más con el bajo eléctrico y la guitarra (también por cuartas) que con el violín.

Un transpositor: suena una octava más grave

El contrabajo es el único de la cuerda frotada que se escribe en una octava distinta de la que suena: es un transpositor de octava (no como el clarinete o la trompeta, que transponen a otra nota, sino simplemente una octava exacta). Su registro es tan grave que, si se escribiera a la altura real, la partitura estaría plagada de líneas adicionales por debajo del pentagrama. Para evitarlo, la música del contrabajo se escribe una octava más aguda de lo que suena: el intérprete lee un Mi₂ y suena un Mi₁.

Por eso, en el diagrama de esta página, cada nota lleva su nombre escrito (lo que lee el contrabajista) y, debajo, la nota que realmente suena. El sonido que escuchas es el real, una octava por debajo. En la orquesta, esto hace que el contrabajo y el violonchelo, leyendo casi lo mismo, suenen separados por una octava: juntos forman el fondo grave.

Cómo se toca: de pie y con pica

Como el chelo pero aún más grande, el contrabajo se toca en vertical, apoyado en el suelo por una pica, con el intérprete de pie o sentado en un taburete alto. Por eso el diagrama va en vertical, con la voluta arriba. El arco puede sujetarse de dos maneras según la escuela —arco francés (como el chelo) o arco alemán (de otra empuñadura)—, y en el jazz se toca sobre todo pizzicato, pellizcando la cuerda.

Por qué el contrabajo no tiene trastes

Como toda la cuerda frotada, no tiene trastes: la nota es el punto exacto donde el dedo acorta la cuerda, y lo decide el oído. En un instrumento tan grande, las distancias entre notas son enormes, así que la afinación exige mucho oído y un buen control del brazo. Permite vibrato, glissando y armónicos: por lo larga que es la cuerda, los armónicos naturales son fáciles de localizar y suenan muy limpios, y se usan a menudo en el repertorio orquestal contemporáneo.

Las posiciones y el pulgar

Igual que el chelo, la mano del contrabajista abarca poco por posición (apenas un tono con los dedos en el registro grave), así que se cambia de posición constantemente para recorrer la escala. Y en el registro agudo se usa la posición de pulgar: el pulgar se apoya sobre las cuerdas como una cejilla móvil para alcanzar las notas más altas, por encima de lo que marca este diagrama.

Pruébalo: el diagrama del contrabajo

Elige una nota y el diagrama marca sobre el contrabajo dónde pisar la cuerda —con su nombre escrito, la nota que suena (una octava más grave) y su lugar en el pentagrama, en clave de fa—. Va desde cada cuerda al aire hasta su octava, con arco o pizzicato. Como no tiene trastes, una misma nota vive en varios sitios: el diagrama enciende todos, y el intérprete elige.

Las notas están en clave de fa, como las lee el contrabajista; el sonido es el real, una octava más grave. Marcamos hasta la octava de cada cuerda (la mitad justa, el punto que sí podemos situar con certeza); más arriba, con la posición de pulgar, se llega mucho más lejos, pero ahí no garantizamos el sitio exacto sobre la foto. Sonido: contrabajo de MuseScore (Muse Sounds).

La misma nota, en varios sitios

En el diagrama lo verás: el La₂ (escrito) se toca con la cuerda La al aire o subiendo por la cuerda Mi; lo mismo con el Re₃ y el Sol₃. Son la misma nota, pero no suenan igual: al aire la cuerda es más abierta y potente pero no admite vibrato; pisada suena más cálida. Marcamos todas las posiciones posibles y el intérprete elige.

El contrabajo en la orquesta, el jazz y la banda

El contrabajo es el cimiento grave allá donde toca. En la orquesta dobla a los violonchelos una octava por debajo y sostiene toda la armonía. En el jazz es el rey del walking bass, casi siempre en pizzicato, marcando el pulso y los bajos; en el rockabilly y algunos estilos de jazz se usa además el slap, golpeando la cuerda contra el diapasón para un efecto percusivo. Y, a diferencia del resto de la cuerda frotada, es un miembro habitual de la banda de música: en la banda sinfónica —y muy en particular en la tradición valenciana— el contrabajo refuerza la línea del bajo junto a las tubas y los bombardinos, aportando el fondo grave que la banda no tendría solo con el viento.

Pertenece a la familia de la cuerda frotada, pero es el raro: mientras el violín, la viola y el chelo van por quintas y no transponen, el contrabajo va por cuartas y suena una octava por debajo. Comparte esa afinación por cuartas con el bajo eléctrico.

Así queda la nota más grave de cada uno, del más agudo al más grave:

InstrumentoNota más graveAfinación
ViolínSol₃Por quintas
ViolaDo₃Por quintas
VioloncheloDo₂Por quintas
ContrabajoMi₁Por cuartas

¿Y el contrabajo de cinco cuerdas?

Muchos contrabajos de orquesta llevan cinco cuerdas en vez de cuatro. La quinta se añade por debajo del Mi grave para poder tocar las notas más profundas del repertorio (pasajes que en la partitura bajan del Mi). Hay dos soluciones habituales:

  • Una quinta cuerda de Si (Si₀, aún más grave que el Mi), la opción más común.
  • O bien una extensión de Do (un mecanismo que alarga la cuerda de Mi para llegar hasta el Do grave) en contrabajos de cuatro cuerdas.

El resto —afinación por cuartas, clave, transposición— es idéntico; solo cambia hasta dónde llega por el grave.

¿De qué tamaño es un contrabajo?

Como el violín y el chelo, el contrabajo se fabrica en tallas fraccionarias, pero con una peculiaridad: la talla «normal» de un adulto no es la 4/4, sino la 3/4. La 4/4 (entera) existe pero es enorme y poco frecuente; la mayoría de contrabajistas profesionales tocan una 3/4. Para los más jóvenes hay 1/2, 1/4, 1/8… Todas se afinan igual (Mi·La·Re·Sol). Un contrabajo 3/4 mide alrededor de 1,80 m de alto.

Las partes del contrabajo

Sus partes son las mismas que las del resto de la cuerda, empezando por la pica que lo apoya en el suelo:

Esquema de un contrabajo con sus partes señaladas: voluta, clavijas, cejuela, diapasón, oídos o efes, puente, cordal y pica
Las partes del contrabajo. Foto de AndrewKepert, CC BY-SA 3.0.

Errores frecuentes al aprender las notas del contrabajo

  • Olvidar que transpone. Lo que lees suena una octava más grave; es normal y es lo correcto.
  • Afinarlo por quintas. El contrabajo va por cuartas (Mi·La·Re·Sol), como el bajo eléctrico, no como el violín.
  • Esperar el patrón de dedos del violín. La mano abarca muy poco; se cambia de posición mucho y arriba entra el pulgar.
  • Creer que las pegatinas son trastes. Son una referencia temporal; la nota la decide el oído.

En resumen

  • El contrabajo es el más grave de la cuerda frotada; se toca de pie con pica.
  • Se afina por cuartas —Mi·La·Re·Sol— (no por quintas como el resto), por su gran tamaño.
  • Es transpositor: suena una octava más grave de lo escrito (el único de la familia).
  • Se lee en clave de fa y no tiene trastes.
  • Es el bajo de la orquesta, del jazz (walking bass) y —sí— de la banda.

Preguntas Frecuentes

¿Cuáles son las cuerdas del contrabajo?
Mi, La, Re y Sol, de la más gruesa a la más fina, afinadas por cuartas justas. Se escriben Mi₂, La₂, Re₃ y Sol₃, pero suenan una octava más grave: Mi₁, La₁, Re₂ y Sol₂. Es la misma afinación por cuartas que el bajo eléctrico.
¿Por qué el contrabajo se afina por cuartas y no por quintas como el resto de la cuerda?
Por su tamaño. En un violín la mano abarca con comodidad una quinta en cada cuerda; en un contrabajo esa quinta serían demasiados centímetros para pisarla sin descolocar la mano. Afinándolo por cuartas, las cuerdas quedan más juntas en altura y las distancias que cubre la mano son manejables.
¿Por qué el contrabajo suena una octava más grave de lo que se escribe?
Porque su registro es tan grave que, escrito a la altura real, llenaría la partitura de líneas adicionales por debajo del pentagrama. Por eso su música se escribe una octava más aguda de lo que suena: es el único instrumento de la cuerda frotada que transpone. El contrabajista lee un Mi₂ y suena un Mi₁.
¿El contrabajo toca en la banda?
Sí. A diferencia del violín, la viola y el chelo, el contrabajo es un miembro habitual de la banda de música, especialmente de la banda sinfónica y muy en la tradición valenciana. Refuerza la línea del bajo junto a las tubas y los bombardinos, aportando un fondo grave que el viento solo no da. También es el bajo del jazz (walking bass) y de la orquesta.