El violonchelo (o chelo) es la voz grave y cantabile de la cuerda frotada: como una viola pero una octava más grave, tan grande que se toca de pie sobre el suelo, apoyado entre las rodillas y sujeto por una pica. Comparte con el violín y la viola todo lo esencial —cuatro cuerdas por quintas, sin trastes, y el arco— pero suena en el registro del bajo y el tenor, y por eso se lee en clave de fa. Aquí tienes sus notas, cómo se afina, dónde cae cada una y un diagrama interactivo con sonido real.

| Familia | Cuerda frotada (arco) |
|---|---|
| Cuerdas al aire | Do₂ · Sol₂ · Re₃ · La₃ (afinadas por quintas justas) |
| Afinación | Do (no transpositor) |
| Transposición | No: suena lo que está escrito |
| Tesitura | Do₂ – La₄ y más agudo (con el pulgar llega mucho más arriba) |
| Cómo se sostiene | De pie, entre las rodillas, apoyado en una pica |
| Clave | Fa en 4.ª; do en 4.ª (tenor) y sol para el agudo |
Las cuatro cuerdas: Do, Sol, Re, La
El chelo tiene cuatro cuerdas, afinadas por quintas justas igual que la viola, pero una octava por debajo. Son exactamente las mismas notas que la viola (Do·Sol·Re·La): un chelo es, en afinación, una viola una octava más grave.
| Cuerda | Nota | Frecuencia | Cómo suena |
|---|---|---|---|
| 4.ª (la más gruesa) | Do₂ | 65,4 Hz | Grave y profunda, el cimiento |
| 3.ª | Sol₂ | 98 Hz | Oscura, con cuerpo |
| 2.ª | Re₃ | 146,8 Hz | Cálida, media |
| 1.ª (la más fina) | La₃ | 220 Hz | Clara y cantabile, la voz que «canta» |
Para afinarlo se parte del La₃ (220 Hz) y se ajustan las demás cuerdas por quintas; puedes comprobarlo con el afinador para violonchelo.
La clave de fa: por qué el chelo lee en el grave
El chelo vive en el registro grave, así que su clave natural es la clave de fa en 4.ª línea, la misma del bajo. Pero su tesitura es amplísima: cuando sube al registro medio-agudo, escribirlo en clave de fa lo llenaría de líneas adicionales por arriba, así que se cambia a la clave de do en 4.ª (clave de tenor) y, para el registro muy agudo, a la clave de sol. Un chelista lee con soltura en tres claves según la altura del pasaje: es una de las particularidades de leer para este instrumento.
Cómo se sostiene: de pie y con pica
A diferencia del violín y la viola, que se apoyan en el hombro, el chelo es demasiado grande: se toca sentado, con el instrumento de pie apoyado en el suelo mediante una pica (un vástago metálico regulable que sale por abajo) y sujeto entre las rodillas. Por eso, cuando miras un chelo, lo ves en vertical, con la voluta arriba y el cuerpo abajo —y así está también el diagrama de esta página—. La mano izquierda sube y baja por el mástil vertical; el arco cruza las cuerdas por delante.
Por qué el violonchelo no tiene trastes
Como todos los de su familia, el chelo no tiene trastes: la nota es el punto exacto donde el dedo acorta la cuerda, y lo decide el oído. La nota no se encuentra, se construye, y de ahí sus recursos: vibrato, afinación expresiva y glissando. En un instrumento tan grande, además, la afinación es aún más exigente: un pequeño desplazamiento del dedo se nota más que en el violín, porque las distancias entre notas son mayores.
Las posiciones y el pulgar
Aquí el chelo se diferencia mucho del violín. Como el mástil es grande, la mano no alcanza tantas notas sin moverse: en las posiciones bajas los cuatro dedos cubren aproximadamente un tono (mucho menos que en el violín), así que el chelista cambia de posición continuamente para recorrer la escala.
Y hay un recurso propio del chelo: la posición de pulgar. En el registro agudo, el pulgar deja de estar detrás del mástil y se apoya sobre las cuerdas como una «cejilla» móvil, haciendo de nueva cejuela. Es lo que le permite llegar a las notas muy altas, más allá de lo que marca este diagrama.
Pruébalo: el diagrama del violonchelo
Elige una nota y el diagrama marca sobre el chelo dónde pisar la cuerda, y en qué punto de su recorrido —con su sonido y su lugar en el pentagrama (en clave de fa)—. Va desde cada cuerda al aire hasta su octava (de Do₂ a La₄), con todos los sostenidos y bemoles, y puedes oírla con arco o en pizzicato. Como no tiene trastes, una misma nota vive en varios sitios: el diagrama enciende todos, y el intérprete elige.
La misma nota, en varios sitios
En el diagrama lo verás: el Sol₂ se toca con la cuerda Sol al aire o subiendo por la cuerda Do; lo mismo con el Re₃ y el La₃. Son la misma nota y la misma altura, pero no suenan igual: al aire la cuerda es más brillante y potente pero no admite vibrato; pisada suena más cálida y homogénea con las vecinas. Elegir dónde tocar una nota es una decisión musical: marcamos todas las posiciones posibles y el intérprete escoge.
Arco, pizzicato, dobles cuerdas y armónicos
Lo normal es tocar con arco, frotando la cuerda para un sonido sostenido y cantabile. Pero no es la única forma:
- Pizzicato: se pellizca la cuerda; en el chelo suena hondo y redondo. Puedes oírlo en el diagrama con el botón Pizzicato.
- Dobles cuerdas: el arco toca dos cuerdas a la vez; con tres o cuatro se hacen acordes «rotos».
- Armónicos: rozando la cuerda muy suave salen sonidos agudos y flauteados, los armónicos de la serie, muy usados en el chelo por su cuerda larga.
El violonchelo en la orquesta y su familia
El chelo tiene una doble vida en la orquesta: sostiene la línea del bajo junto al contrabajo y, a la vez, es un solista lírico de primera —su registro tenor «canta» como pocas voces—. En el cuarteto de cuerda es el bajo del conjunto, y como solista tiene un repertorio inmenso. De hecho, es el instrumento de cuerda cuyo registro más se acerca a la voz humana, y por eso se le confían tantas melodías expresivas y cantabiles. Su repertorio solista arranca con las célebres Suites para violonchelo solo de Bach y sigue con obras tan interpretadas como el Concierto para violonchelo de Dvořák o las Variaciones Rococó de Chaikovski.
Pertenece a la familia de la cuerda frotada, casi toda afinada por quintas: el violín (agudo), la viola (una quinta por debajo), el violonchelo (una octava bajo la viola) y, como excepción, el contrabajo, que se afina por cuartas y suena aún más grave. El chelo y la viola tienen las mismas cuatro cuerdas al aire (Do·Sol·Re·La), separadas por una octava. En la banda de música, la cuerda frotada apenas aparece.
Así queda la cuerda más grave de cada uno, del más agudo al más grave:
| Instrumento | Cuerda más grave | Afinación |
|---|---|---|
| Violín | Sol₃ | Por quintas |
| Viola | Do₃ | Por quintas |
| Violonchelo | Do₂ | Por quintas |
| Contrabajo | Mi₁ | Por cuartas |
Las partes del violonchelo
Conviene conocer cómo se llama cada parte, sobre todo la pica, que es lo que distingue al chelo a primera vista:

- Voluta y clavijas: el extremo superior; las clavijas tensan las cuerdas para afinar.
- Cejuela: la piecita ranurada donde arrancan las cuerdas; marca el inicio de la parte que suena.
- Diapasón: la tabla oscura (sin trastes) donde se pisan las notas.
- Oídos (efes): las dos aberturas en forma de «f» que dejan salir el sonido.
- Puente: sostiene las cuerdas sobre la tapa y transmite su vibración a la caja; marca el final de la parte que suena.
- Cordal: ancla las cuerdas en la parte baja del cuerpo.
- Pica: el vástago metálico regulable que apoya el chelo en el suelo. Es exclusiva de este instrumento (y del contrabajo).
¿De qué tamaño es un violonchelo?
Al contrario que la viola, el violonchelo sí está estandarizado por tallas fraccionarias, igual que el violín. La de un adulto es la 4/4 («entera»), y para los más jóvenes existen tallas cada vez más pequeñas:
| Talla | Para quién (orientativo) |
|---|---|
| 4/4 (entera) | Adulto |
| 3/4 | Aproximadamente 11–15 años |
| 1/2 | Aproximadamente 7–11 años |
| 1/4 | Aproximadamente 5–8 años |
| 1/8 · 1/10 | Los más pequeños |
La talla se elige por la altura del intérprete y la longitud de su brazo: todas son «el mismo chelo» a distinta escala, con la misma afinación Do·Sol·Re·La. Un chelo 4/4 mide alrededor de 1,20 m de alto en total.
Errores frecuentes al aprender las notas del violonchelo
- Leerlo solo en clave de fa. El chelo usa también la clave de do (tenor) y la de sol en el registro agudo; ignorarlas descoloca las notas.
- Esperar el patrón de dedos del violín. La mano abarca menos: se cambia de posición mucho más y, arriba, entra el pulgar.
- Creer que las pegatinas son trastes. Son una referencia temporal; la nota la decide el oído.
- Pensar que cada nota está en un solo sitio. El Sol₂, el Re₃ y el La₃ están en dos, y suenan distinto según dónde se toquen.
En resumen
- El chelo tiene cuatro cuerdas —Do₂, Sol₂, Re₃, La₃— por quintas justas: la viola una octava más grave.
- Se lee en clave de fa (y en do de tenor y sol para el agudo).
- Se toca de pie con pica; por eso el diagrama va en vertical.
- No tiene trastes: la nota se construye con el oído. La mano abarca poco → muchos cambios de posición y posición de pulgar en el agudo.
- Es a la vez bajo y solista lírico de la cuerda.