Escucha un ritmo de dos compases en la nota Sol y escríbelo con las tarjetas: blancas con puntillo, blancas, negras, grupos de dos corcheas y sus silencios, en compases de 3/4 o 4/4. La tarjeta de corchea es de una sola corchea: para un grupo, pon dos seguidas y se unen con barra. Las barras de compás y la doble barra final las pones tú.
Cómo usar el ejercicio: pulsa Empezar y después Escuchar. En cuanto empieza a sonar se activan las tarjetas: cada una se escribe a continuación de la anterior. Las barras las pones tú: la barra de compás cuando acabes el primer compás y la doble barra final al terminar. Nada te impide meter en un compás más tiempos de los que caben, o menos: tienes que contarlos tú, como en un dictado de clase. Con Deshacer quitas lo último y con Borrar todo empiezas de nuevo. Cuando hayas puesto la doble barra, pulsa Corregir. Puedes escuchar el dictado hasta tres veces y escribir mientras suena.
Cómo hacer un dictado rítmico con corcheas
- Cuenta con el metrónomo. Antes del dictado suena un compás de metrónomo al mismo tempo, con el primer tiempo más fuerte: cuenta con él («1, 2…») y sigue contando por dentro durante todo el dictado, también cuando no suena nada.
- Identifica el compás y cuenta sus tiempos. El compás se dice antes de escuchar: cuenta sus tiempos desde el compás de metrónomo y vuelve a empezar en cada compás, aunque el primer tiempo no suene.
- Escucha qué pasa dentro de cada tiempo. Una nota que dura todo el tiempo es una negra; dos notas que lo reparten en dos mitades, dos corcheas. Si la nota sigue sonando en los tiempos siguientes, es una figura más larga, y si no suena nada, un silencio.
- Usa las escuchas por partes. En cada escucha suenan los dos compases, pero no hace falta atenderlo todo a la vez: en la primera, el pulso y el primer compás; en la segunda, el segundo; en la tercera, comprueba el dictado entero.
Lo que más se falla con las corcheas es acelerar el pulso: dos corcheas seguidas de una negra pueden hacer que la negra parezca más corta. Las dos corcheas duran exactamente lo mismo que una negra; si dices «ti-ti» en las corcheas y «ta» en la negra, llevando el pulso con el pie, se ve enseguida.
Cómo son los dictados
Cada dictado se inventa al momento: dos compases de 3/4 o 4/4 con blancas con puntillo, blancas, negras, grupos de dos corcheas y sus silencios, todo en la nota Sol al piano y a un tempo de entre 72 y 90 negras por minuto. Las corcheas van siempre de dos en dos, unidas con barra y ocupando un tiempo: nunca hay una sola ni tres. Siempre hay al menos un grupo de dos corcheas y una blanca con puntillo o su silencio. Antes del dictado suena un compás de metrónomo al mismo tempo, con el primer tiempo más fuerte, para que sepas la velocidad y dónde empieza el compás. El dictado puede empezar con silencio. Puede haber hasta tres tiempos de silencio seguidos, los del silencio de blanca con puntillo. La blanca con puntillo dura tres tiempos y no cabe en un compás de 2/4: por eso no hay dictados en 2/4.
Cada nota suena casi toda su duración, así que dos corcheas se oyen como dos notas cortas que reparten el tiempo en dos mitades iguales. Cada test tiene 10 dictados: 5 en 3/4 y 5 en 4/4, sin repetir ninguno.
Preguntas frecuentes
Si te cuesta, empieza por ¿qué ritmo suena? o por ¿qué audio es?. El grupo siguiente es el de redondas y corcheas; todos los grupos están en el índice de dictados rítmicos.