¿Qué son los compases musicales?
El compás es la unidad que organiza el tiempo en la música. Divide la partitura en segmentos iguales llamados compases, cada uno con el mismo número de pulsos y la misma distribución de tiempos fuertes y débiles. Se escribe al comienzo de la partitura como una fracción: el número de arriba (numerador) indica cuántos tiempos hay en cada compás, y el de abajo (denominador) indica qué figura vale un tiempo.
Las Partes de un Compás
Se muestra al comienzo de la partitura, junto a la clave musical, en forma de fracción con dos números:
- Numerador (cifra superior): Indica cuántos tiempos o pulsaciones caben dentro de cada compás (por ejemplo, si el numerador es 3, el compás tiene tres tiempos).
- Denominador (cifra inferior): Define qué figura musical vale un tiempo. El 4 representa la negra, el 8 la corchea y el 2 la blanca.
Compases Simples y Compuestos
Hay docenas de compases, pero en la práctica musical se trabaja principalmente con dos grandes tipologías:
| Tipo de Compás | Subdivisión Interna de Tiempos | Ejemplos Tradicionales |
|---|---|---|
| Compás Simple | Cada tiempo se divide en 2 partes iguales (subdivisión binaria) | 2/4, 3/4 (Vals clásico), 4/4 (Música pop habitual) |
| Compás Compuesto | Cada tiempo se divide en 3 partes iguales (subdivisión ternaria) | 6/8, 9/8, 12/8 |
Líneas Divisorias
Para delimitar visualmente cada compás de la partitura se utilizan líneas divisorias: pequeñas trazas verticales que atraviesan el pentagrama de arriba a abajo. Cada vez que aparece una línea divisoria, el compás anterior termina y comienza uno nuevo.
Hasta el siglo XVI, la música vocal litúrgica raramente usaba compases regulares delimitados por barras; los intérpretes seguían el peso silábico del texto en latín para organizar el tiempo.