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Teoría Musical

Dictado rítmico con negras y silencios

Escucha un ritmo de dos compases en la nota Sol y escríbelo con las tarjetas de negra y silencio de negra, y pon tú la barra de compás y la doble barra final. Es el dictado rítmico propiamente dicho, sin opciones entre las que elegir, en compases de 2/4, 3/4 y 4/4.

Cómo usar el ejercicio: pulsa Empezar y después Escuchar. En cuanto empieza a sonar se activan las tarjetas: cada una se escribe a continuación de la anterior. Las barras las pones tú: la barra de compás cuando acabes el primer compás y la doble barra final al terminar. Nada te impide meter en un compás más tiempos de los que caben, o menos: tienes que contarlos tú, como en un dictado de clase. Con Deshacer quitas lo último y con Borrar todo empiezas de nuevo. Cuando hayas puesto la doble barra, pulsa Corregir. Puedes escuchar el dictado hasta tres veces y escribir mientras suena.

Cómo hacer un dictado rítmico

  1. Cuenta con el metrónomo. Antes del dictado suena un compás de metrónomo al mismo tempo, con el primer tiempo más fuerte: cuenta con él («1, 2…») y sigue contando por dentro durante todo el dictado, también cuando no suena nada.
  2. Cuenta los tiempos de cada compás. «1, 2» en 2/4, «1, 2, 3» en 3/4 o «1, 2, 3, 4» en 4/4, y vuelve a empezar en el compás siguiente. Sigue contando aunque el primer tiempo no suene: el dictado puede empezar con silencio.
  3. En cada tiempo, ¿suena o no suena? Si suena, es una negra; si no suena nada, es un silencio de negra. Un silencio no se oye: se cuenta. Por eso el pulso interior es lo más importante.
  4. Usa las escuchas por partes. En cada escucha suenan los dos compases, pero no hace falta atenderlo todo a la vez: en la primera, el pulso y el primer compás; en la segunda, el segundo; en la tercera, comprueba el dictado entero.

Lo que más se falla es un silencio entre dos negras: si el pulso interior se acelera, parece que la negra siguiente llega «a tiempo» y el silencio desaparece. Y al final del dictado, un silencio en el último tiempo: el ritmo deja de sonar un tiempo antes, y hay que seguir contando hasta el final del compás.

Cómo son los dictados

Cada dictado se inventa al momento: dos compases de 2/4, 3/4 o 4/4, solo con negras y silencios de negra, todo en la nota Sol al piano y a un tempo de entre 72 y 90 negras por minuto. Antes del dictado suena un compás de metrónomo al mismo tempo, con el primer tiempo más fuerte, para que sepas la velocidad y dónde empieza el compás. Con él, el dictado puede empezar con silencio. Nunca lleva más de dos silencios seguidos ni un compás entero en silencio. Cada test tiene 10 dictados: 3 en 2/4, 4 en 3/4 y 3 en 4/4, sin repetir ninguno.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se hace un dictado rítmico?
Primero se coge el pulso con el compás de metrónomo que suena antes del dictado, y se sigue contando por dentro. Después se cuentan los tiempos de cada compás y, en cada tiempo, se decide si suena (negra) o no suena (silencio de negra). Las escuchas se reparten: el primer compás, el segundo y una para comprobar.
¿Por qué solo negras y silencios de negra?
Porque es el primer dictado rítmico: un tiempo, una figura. Así se entrena lo esencial, que es llevar el pulso por dentro y contar los silencios, sin tener que pensar en duraciones distintas.
¿Para qué es el compás de metrónomo del principio?
Para que sepas a qué velocidad va el dictado y dónde empieza el compás: antes de cada audio suena un clic de metrónomo en cada tiempo, más fuerte en el primero, al mismo tempo que el dictado. Cuenta con él y sigue contando por dentro mientras suena el ritmo, también en los silencios.
¿Cómo se corrige?
Cuenta como acierto solo si está todo bien: las figuras, la barra de compás y los tiempos de cada compás. Si fallas, se te dice qué compás tiene tiempos de más o de menos y, si la duración total es la correcta, lo que suena distinto sale en rojo en lo que has escrito; y debajo ves el ritmo que sonaba para escucharlo otra vez mientras lo lees.
¿Por qué tengo que poner yo las barras de compás?
Porque en un dictado escrito también las pones tú, y es la forma de comprobar que has contado bien los tiempos de cada compás. Si un compás tiene de más o de menos, al corregir se te dice cuántos tiempos tiene y cuántos caben, y también si falta la barra de compás. Sin la doble barra final no se corrige: es la señal de que has terminado.

Si te cuesta, empieza por ¿qué ritmo suena?, en el que eliges entre cuatro ritmos escritos, o por ¿qué audio es?, que va de la partitura al sonido. Las tarjetas son las mismas que en completar compases, donde se practica la escritura del ritmo con todas las figuras.