Según su amplitud, un intervalo puede ser simple o compuesto. La frontera es la octava: lo que cabe dentro de ella es simple; lo que la supera es compuesto.
Intervalo simple
Un intervalo simple es el que cabe dentro de una octava: cualquiera desde el unísono hasta la 8ª. Son los intervalos de uso más frecuente. Por ejemplo, una 5ª de Do a Sol:

Intervalo compuesto
Un intervalo compuesto es el que supera la octava: es mayor que una 8ª. Equivale a un intervalo simple más una o varias octavas. Por ejemplo, de Do a Sol pero una octava más arriba forma una 12ª (una 5ª + una 8ª):

El intervalo compuesto más habitual es la 9ª (una 2ª más una octava), muy presente en la armonía:

Cómo reducir un intervalo compuesto a simple
Para saber a qué intervalo simple equivale un compuesto, basta con restar 7 a su número. La calidad (mayor, menor, justa, aumentada o disminuida) no cambia: una 9ª mayor se reduce a una 2ª mayor, una 12ª justa a una 5ª justa, etc.
| Intervalo compuesto | Equivale a (simple) |
|---|---|
| 9ª | 2ª (+ octava) |
| 10ª | 3ª (+ octava) |
| 11ª | 4ª (+ octava) |
| 12ª | 5ª (+ octava) |
| 13ª | 6ª (+ octava) |
La octava marca el límite: todos los intervalos hasta la 8ª inclusive son simples, y solo a partir de la 9ª hablamos de compuestos. Para repasar cómo se cuentan y nombran los intervalos, consulta la página de intervalos musicales.