Toda melodía o frase musical empieza de una de tres maneras, según dónde cae su primera nota respecto al primer tiempo fuerte del compás: tético, anacrúsico o acéfalo. Distinguirlas es clave para frasear bien, preparar una entrada al dirigir o cantar, y analizar correctamente una obra.
Comienzo tético
El comienzo tético arranca en el primer tiempo del compás, justo sobre el tiempo fuerte. Es el más frecuente y transmite firmeza desde la primera nota. El primer compás está completo.

Comienzo anacrúsico
El comienzo anacrúsico empieza en parte débil, antes del primer tiempo fuerte, con una o varias notas de impulso llamadas anacrusa. Esas notas «toman carrerilla» hacia el primer acento. El compás inicial queda incompleto y se completa con el último compás de la frase: entre los dos suman un compás entero.

Hay anacrusas por todas partes: Cumpleaños feliz, La cucaracha, Para Elisa de Beethoven o Sweet Child o' Mine empiezan con anacrusa.
Comienzo acéfalo
«Acéfalo» significa sin cabeza: este comienzo deja en silencio el primer tiempo fuerte y entra justo después, en la parte débil de ese primer tiempo. A diferencia de la anacrusa, aquí no hay notas antes de la barra de compás: el compás empieza directamente con un silencio.

Tabla comparativa
| Comienzo | ¿Dónde entra la 1.ª nota? | Primer compás | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| Tético | En el tiempo fuerte (tiempo 1) | Completo | Estrellita (Campanita del lugar) |
| Anacrúsico | En parte débil, antes del tiempo fuerte | Incompleto (anacrusa) | Cumpleaños feliz |
| Acéfalo | Tras un silencio en el tiempo fuerte | Empieza con silencio | 5.ª sinfonía de Beethoven |
El otro rasgo que define una frase es cómo termina: en tiempo fuerte o en tiempo débil. Y para repasar qué tiempos son fuertes y débiles en cada compás, consulta cómo analizar un compás.