El clarinete no es un solo instrumento, sino toda una familia: cinco miembros habituales que van del pequeñísimo requinto al gigantesco clarinete contrabajo, capaz de bajar a los 35 Hz. Todos comparten la misma caña simple, el mismo sistema de digitación y la misma forma de sonar; lo que cambia es el tamaño y, con él, la altura. Aquí tienes cuáles son los tipos de clarinete, qué los une y qué los diferencia, con una tabla comparativa y enlace a la guía interactiva de cada uno.
¿Qué es la familia del clarinete?
El clarinete es un instrumento de viento madera de caña simple: el sonido nace al vibrar una lengüeta de caña contra la boquilla. Su rasgo más característico es que el tubo es cilíndrico, y eso tiene una consecuencia acústica enorme: al sobresoplar no salta a la octava como el resto de los vientos, sino a la duodécima (una octava más una quinta). De ahí que tenga la tesitura más amplia de la madera y unos registros con nombre propio —chalumeau, garganta, clarín y sobreagudo— que comparten todos los miembros de la familia.
Todos los clarinetes son transpositores y se leen en clave de sol: así, cambiando de instrumento, el intérprete lee y digita exactamente igual, y solo cambia la altura real que suena.
Los cinco clarinetes, del más agudo al más grave
- Requinto (clarinete en Mi♭) — el más pequeño y agudo; voz brillante y penetrante de la banda.
- Clarinete (en Si♭) — el central, el «violín de la banda»: lleva la voz cantante y suele ser la sección más numerosa.
- Clarinete alto (en Mi♭) — la voz de contralto, el eslabón entre los sopranos y el bajo.
- Clarinete bajo (en Si♭) — la voz grave, profunda y aterciopelada; con cuello curvado y campana metálica.
- Clarinete contrabajo (en Si♭) — el cimiento: suena una octava por debajo del bajo, entre los vientos más graves que existen.

Qué los une
Lo que hace tan reconocible a esta familia es que todos comparten lo esencial:
- La misma digitación. Todos usan el sistema Boehm con el mismo mapa de dedos, por eso un clarinetista puede tocar cualquiera de ellos sin reaprender nada (como el flautista dobla al flautín).
- Caña simple y tubo cilíndrico, con la llave de registro que da el salto a la duodécima y los cuatro registros de la familia.
- Todos transponen y se leen en clave de sol: dos están en Mi♭ (requinto y alto) y tres en Si♭ (clarinete, bajo y contrabajo).
- Los graves añaden la llave del Mi♭ grave (alto, bajo y contrabajo) y resuelven el tamaño con cuello curvado y campana metálica.
Tabla comparativa de los tipos de clarinete
Del más agudo al más grave, con su afinación, cuánto transpone, su registro y dónde se usa sobre todo:
| Instrumento | Afinación | Transposición | Registro | Uso principal |
|---|---|---|---|---|
| Requinto | Mi♭ | 3ª menor arriba | Muy agudo | Banda |
| Clarinete | Si♭ | 2ª mayor abajo | Soprano (medio) | Banda y orquesta |
| Clarinete alto | Mi♭ | 6ª mayor abajo | Contralto | Banda |
| Clarinete bajo | Si♭ | 9ª mayor abajo | Grave | Banda y orquesta |
| Clarinete contrabajo | Si♭ | 16ª mayor abajo | Muy grave | Banda sinfónica |
Fíjate en el detalle de los dos que están en Mi♭: el requinto, pequeño, transpone hacia arriba (suena más agudo de lo escrito), mientras que el alto, más grande, lo hace hacia abajo. Las alturas de referencia están en el sistema internacional (Do₄ es el do central).
El clarinete en la banda y en la orquesta
La familia del clarinete es la columna vertebral de la banda de música: los clarinetes en Si♭ forman la sección más numerosa —el equivalente a los violines de la orquesta— y, con el requinto arriba y el bajo y el contrabajo abajo, cubren casi todo el registro. En la orquesta sinfónica, en cambio, lo habitual es el clarinete en Si♭ (y en La) más el clarinete bajo; el requinto, el alto y el contrabajo aparecen en obras y formaciones grandes. En la tradición valenciana, con sus bandas y sus certámenes, la familia al completo es una seña de identidad.
Un poco de historia
El clarinete nació hacia 1700 de la mano de Johann Christoph Denner, en Núremberg, que perfeccionó el antiguo chalumeau añadiéndole una llave de registro que multiplicaba su tesitura. Durante los siglos XVIII y XIX el mecanismo fue creciendo —las mejoras de Iwan Müller y, sobre todo, el sistema Boehm de Klosé y Buffet (hacia 1840)— hasta el clarinete moderno. En paralelo, la familia se fue extendiendo hacia arriba y hacia abajo para cubrir todo el registro, del requinto al contrabajo. Y ya en el siglo XX se consolidó como columna de la banda sinfónica.
Otros clarinetes menos comunes
Además de los cinco habituales, la familia tiene parientes más raros que aparecen en repertorios concretos:
- Clarinete en La — gemelo del clarinete en Si♭, suena una tercera menor por debajo de lo escrito; muy habitual en la orquesta, donde el clarinetista lleva los dos y usa el que mejor le va a la tonalidad de la obra.
- Corno di bassetto (o clarinete de basset), en Fa — a medio camino entre el alto y el bajo, con notas graves extra; Mozart escribió para él algunas de sus páginas más célebres.
- Clarinete piccolo en La♭ — el más pequeño y agudo de todos, aún por encima del requinto; se oye sobre todo en bandas italianas y en música antigua.
- Clarinete contra-alto en Mi♭ — entre el bajo y el contrabajo, otro refuerzo del registro grave en las grandes formaciones.
Son mucho menos frecuentes que los cinco principales, pero completan una de las familias más amplias de toda la música.
En resumen
- Hay cinco tipos de clarinete habituales: requinto, clarinete, alto, bajo y contrabajo, del más agudo al más grave.
- Todos comparten caña simple, tubo cilíndrico (sobresopla a la duodécima) y la misma digitación Boehm.
- Son transpositores y leen en clave de sol: dos en Mi♭ (requinto, alto) y tres en Si♭ (clarinete, bajo, contrabajo).
- Son la base de la banda; en la orquesta destacan el clarinete y el clarinete bajo.